Loxa

2021 Caso de estudio
Identidad, Tipografía, Packaging, Ilustración, Editorial, Web
Dirección creativa y diseño: Buenaventura
Producción: Buenaventura
Tipografía: Ana Moliz
Copy: Vicente Ortiz
Audiovisuales: Adrián Cecilio + 2041
Ilustración: Vanesa Zafra
Fotografía: Cristina Beltrán

En Buenaventura creemos en la creatividad y el diseño como medio de transformación social. Igualmente, creemos, confiamos y disfrutamos especialmente cuando tenemos la oportunidad de trabajar en proyectos de diseño que generan un impacto positivo para la comunidad. Y en este sentido, Loxa es un magnífico ejemplo. Una cooperativa que funciona como una red social, que genera recursos por y para la sociedad. 

El reto de diseño: crear una identidad flexible, única y que conectara con la tradición

Narrativa histórica en conexión con la tierra 

En Buenaventura teníamos dos objetivos claros en términos de diseño. En primer lugar, sabíamos que había que huir de los estándares clásicos y manidos de todo lo que hay en el universo hipersaturado del aceite de oliva. Por otro lado, queríamos visibilizar el legado histórico de más de 60 años de trayectoria de Loxa. 

De inmediato fuimos conscientes de que era preciso abandonar los típicos símbolos. Loxa merecía tener un sistema visual propio, único e intransferible. Y la clave para alcanzarlo, la teníamos ante nuestros ojos. Tan solo teníamos que contar la narrativa propia de Loxa y ponerla en conexión con el entorno natural de la tierra. 

Investigamos y fuimos a los archivos de la cooperativa. Ahondamos en las raíces del nacimiento de Loxa y fue así como llegamos a una fotografía de archivo de 1958. En la misma, descubrimos un trabajo mural en la fachada del edificio, donde se leía en una magnífica rotulación: «COOPERATIVA SAN ISIDRO»

Esa tipografía, anónima y de inspiración Decó, tenía una presencia única. Sus formas sólidas y elegantes, sin duda, podían aportar la autenticidad que queríamos para la marca. Al mismo tiempo, ese legado visual conectaba con los orígenes de la historia de Loxa. 

El descubrimiento fue un regalo. Ahora, había que ver la manera de recuperar esa preciosa tipografía para la marca. 

Recuperación tipográfica; un viaje en el tiempo  

Los viajes siempre son más enriquecedores si cuentas con buenos compañeros con los que compartir experiencias. En el diseño sucede lo mismo. Para emprender nuestro viaje hacia la recuperación tipográfica, en Buenaventura hemos contado con Ana Moliz, diseñadora gráfica experta en tipografía y colaboradora habitual. 

Ella se encargó de crear un abecedario completo para la marca. Para ello, Ana realizó un completo trabajo de investigación. No había ningún dato recogido de quién desarrolló esa rotulación, ni qué tipografía era. Por tanto, había que buscar otro camino. Por ejemplo, Ana Moliz indagó en posibles referentes tipográficos de la época para intentar saber aquellos en los que podía haberse inspirado el artista que hizo la rotulación. 

Así empezó a trabajar en la tipografía. El análisis de los trazos, la definición de los rasgos, la aplicación de métricas para buscar el equilibrio y la armonía, la búsqueda de la modularidad y la geometría… Paso a paso, el desarrollo de la fuente iba cobrando cuerpo y equilibrio. Un trabajo fino de investigación y de depuración de líneas, hasta que, por fin, vimos que además de una marca teníamos un sistema con el que expresar las raíces de Loxa. 

Dualidad de marca: juego de tipografías asociadas 

Loxa es fruto de una dualidad. Por un lado, está la marca. Y por otro, están las familias que conforman la cooperativa. La narrativa visual tenía que poner de manifiesto esta dualidad. Con este fin, buscamos una tipografía asociada que marcara ese contraste con los aires Decó de la tipografía Loxa. 

En este contexto, encontramos en la familia Ivar el complemento perfecto para Loxa. Ivar tiene una sólida construcción, es elegante y conecta con los gruesos de texto de mediados del siglo XX. Los trazos romanos de Ivar, junto a la fuente sans serif de Loxa, manifestaban un equilibrio sofisticado y contemporáneo. 

Este juego tipográfico nos permitía aplicar un sistema lógico y coherente en las diferentes comunicaciones. Para nosotros, este factor cobraba gran importancia, ya que teníamos la base para aplicar la arquitectura de marca.  

Cromatismo natural: 1958, nuestra historia en color

Si alguna vez has tenido la oportunidad de viajar por los paisajes del Poniente Granadino, entre sus campos de olivos, tierras de labor y encinares, seguramente, jamás escaparán sus colores de tus recuerdos. Verdes, marrones, azules. Esa conexión con la naturaleza y con un pasado que siempre fue en color, sin duda, se nos presentaba como la base perfecta sobre la que anclar la historia de Loxa a nivel gráfico, junto a la tipografía propia.

En un ejercicio de síntesis, en Buenaventura elegimos esos elementos de la naturaleza del campo andaluz para describir cromáticamente nuestro paisaje y crear un código de color propio; una paleta que además pudiera crecer según las necesidades de la gama.

Es así cómo la paleta cromática de Loxa tomas los colores de ese paisaje para transformarlos en un sistema visual flexible y dinámico. Un juego de color singular y  lleno de simbolismo, que conecta con la naturaleza.

Si vemos todo el proyecto en conjunto, descubrimos que Loxa no es un logotipo. La marca es una suma de muchos factores que enriquecen este sistema visual, para dotarlo de un carácter único e intransferible.

Loxa es un lenguaje de amplia coherencia formal, flexible y adaptable a distintos formatos, que utiliza los códigos del campo y que mantiene su legado histórico desde sus raíces.

Desde el equipo de Buenaventura queremos subrayar la importancia que tiene este proyecto para nosotros. Es un inmenso placer ver cómo la identidad visual de Loxa crece en la amplia gama de productos y se une a los principios fundacionales de esta cooperativa. Este nos es solo un proyecto de identidad de marca. Es una fusión de diseño, cultura, naturaleza y negocio como parte de esa gran red que es Loxa. Una red que genera un importante impacto positivo para la sociedad.

Un proceso natural como concepto: Envero, un proceso cromático

Aceite de oliva virgen extra obtenido exclusivamente al inicio de cada campaña de recogida, cuando la aceitunas todavía están verdes pero iniciando el proceso de maduración, lo que que aquí se llama “el envero”. Extraído totalmente en frío con procedimientos mecánicos inmediatamente tras su recolección y envasado «en rama» después de su decantación y meticuloso desbastado, conseguimos un excelente zumo natural. De este respetuoso proceso surge Loxa Envero. Nos centramos en los tres colores protagonistas del proceso de maduración (verde, morado y negro) para codificar los 3 productos de la gama (ecológico, hojiblanca y picual). En un claro homenaje al olivo y para vertebrar la gama acudimos a una ilustración de Vanesa Zafra para representar el árbol sin fruto, este va en el interior.